Saga Mass Effect: ¿serás el artífice de tu propia existencia?
¿Alguna vez te has preguntado que tienen un común un filósofo alemán del siglo XX y un comandante espacial? ¡probablemente no! Lo cual demostraría bastante cordura por tu parte, pero aquí estoy yo para alterar esa estabilidad "existencial".
Jugar a Mass Effect ha causado graves problemas existenciales a más de un jugador, al menos a aquellos que no basan sus elecciones en lo que pone una guía para conseguir trofeos, que aquí todos nos conocemos... pero tranquilos, que el amigo Martin Heidegger también tiene tralla para vosotros... ¡de aquí no se van a librar ni los Rachni!
¿En qué consiste exactamente la trilogía de Mass Effects? (el Andrómeda no, ese va por libre y no nos gusta tanto...) Nos ponemos en la piel de el/la comandante Shepard (de aquí en adelante hablaré en masculino, ya que yo lo jugué con un hombre y me resulta más cómodo), un valiente soldado que se enfrenta a multitud de retos y decisiones para salvar la galaxia de los temibles segadores, unos seres sintéticos que, cual Dios del antiguo testamento, pretenden una aniquilación total para iniciar un nuevo ciclo. Vamos, un rollo muy entretenido de ciencia ficción con sus niveles, sus armas, poderes, amores y misiones, hasta aquí nada especialmente remarcable.
El problema empieza cuando te enteras de que son ¡tres! Sí, joder, TRES juegos cargados de horribles decisiones de las que dependerá el desenlace final del tercer juego. No estamos hablando solo de un sistema de "bondad y maldad", sino que cada una de nuestras decisiones repercutirá en los personajes que nos encontramos: quien nos ayudará, quien serán nuestros enemigos, quien vive, quien muere, etc. El efecto resultante se convierte en sudores de manos, mirada perdida y una bastante palpable "crisis existencial" cada vez que llega la hora de tomar una decisión (y repito, son MUCHAS). Y precisamente aquí es donde entra en juego el amigo Heidegger y su existencialismo.
Para Heidegger el "ser humano" supone un concepto muy amplio y especialmente cargado de connotaciones (que si alma, que si cuerpo...) Pero nuestro comandante Shepard no es ni alma ni cuerpo, es un ser que toma decisiones, que vive el presente y tiene que elegir su propio camino, por eso Heidegger lo denomina el "Dasein" o traído a nuestro idioma el "Ser-ahí" es decir, alguien que existe ahora, en este momento, y que se hace cargo del camino que toma.
En nuestro periplo galáctico seremos arrojados a un mundo de conflicto y decisión, de posibilidad y ruina donde cada leve decisión nos conformará hacia un destino que nos es completamente desconocido (y tan desconocido... quien se iba a imaginar que las decisiones que tomáramos en 2007 iban a tener repercusión en un juego que saldría en 2012). En relación con esto, Heidegger nos explica precisamente que el dasein tiene una serie de categorías en las que se mueve, el los llama existenciarios o categorías de la vida, y la primera de estas es "In-der-welt-sein" (ser-en-el-mundo). Literalmente hacemos referencia al momento en que te das cuenta de que has sido "arrojado" al mundo y de la infinitud de posibilidades que se abren ante ti, posibilidades que, una vez tomadas, nos conforman y definen, ¿salvarás al consejo durante el ataque a la ciudadela? ¿Eliminamos la genofagia y ayudamos a Wrex o es demasiado peligroso que los krogan puedan reproducirse sin control? ¿geth o qurianos? estas son solo algunas de las terribles decisiones que nos hacen tomar durante el juego y que conformarán toda una serie de variables que tendrán como resultado lo que somos, el producto de una larga serie de decisiones.
Por esto mismo, Heidegger habla de la "Sorge", que se traduce literalmente por el "cuidado", aquel que acepta la posibilidad y toma decisiones sobre su propia vida haciéndose cargo de ella, pero... ¿puedo no hacerme cargo? Nuestros amigos de Bioware crearon un mundo de posibilidades para que tú, precisamente tú como jugador te vieras obligado a tomar decisiones. Y ahí llegas tú, destructor de realidades existenciales y pones en google "decisiones para lograr el platino en mass effect trilogy" y ¡BOOOM! te cargas toda la gracia del asunto. Pero, como bien dijimos al principio, para ti, querido amigo destroza juegos, Heidegger también tiene lo suyo. Existe la posibilidad de no decidir, de dejarse llevar, ser arrastrado por el infinito engranaje de la "impersonalidad" y renunciar a la propia existencia para convertirse en un producto más de esta sociedad. Esto se debe a un concepto maravilloso que define a cualquier jugador de "platino", la "angst" o "angustia", ser consciente de que eres el artífice de tu propia existencia, o en el caso de Shepard, ser consciente de que no te apetece disfrutar de la experiencia de juego... que no eres más que un engranaje más de la sociedad consumista. ¡ESPERA! ¿he dicho sociedad consumista?
Y así, sin quererlo ni beberlo, de repente aparece el bello de Jean-Paul Sartre a explicarte porque no eres capaz de disfrutar de un juego sin mirar una guía por internet. Sartre dio un giro político al existencialismo de Heidegger, para él, la impersonalidad no es solo debida a la angustia de ser consciente de que eres un producto de tus decisiones (que también), sino que esta sociedad capitalista te somete y anula para que seas un producto más de ella. Y aquí es cuando Bioware, comandante Shepard, el bueno el Joker y hasta el duro de Garrus lloran porque has tirado su vida a la basura y en lugar de disfrutar de esta experiencia existencialista la has convertido un la impersonalidad propia del minero de platinos, una pena.
"Todo lo grande está en medio de la tempestad" (Martin Heidegger)
César A. Velázquez


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