Geralt de Nietzsche: La voluntad de poder del brujo

 


    Conforme me decidía a escribir este post y miraba las imágenes de ambos, más se me parecían. Que sí, que yo sé que la cabeza un tío que se dedica a escribir sobre videojuegos y filosofía ve conexiones a veces donde no las hay, ¡PERO ES QUE LA HAY! Para demostrároslo, hoy nos adentraremos en el caótico y moralmente ambiguo mundo de "The Witcher 3: Wild Hunt", pues "Quien con monstruos lucha, cuide de convertirse a su vez en monstruo".

    Y el elegido para el día de hoy ha sido el infinitamente conocido Friedrich Nietzsche, uno de los más importantes filósofos del siglo XIX, especialmente conocido por su crítica a los valores occidentales y su concepto de voluntad de poder. Así que dicho esto, ¡vamos al lío!

    En primer lugar, analicemos brevemente The Witcher. Nos encontramos aquí una saga de juegos basada en las novelas de Andrzej Sapkowski, que alcanzó su culmen con la salida de "The Witcher 3: Wild Hunt". No obstante, y diré como opinión personal, que si esta tercera entrega es maravillosa, las anteriores no lo son menos. En todas ellas, nos ponemos en la piel de Geralt de Rivia, un poderoso brujo cuyo cometido consiste en erradicar a monstruos a cambio de dinero (bueno, y enamorarse, tomar incómodas decisiones, tener sexo esporádico con diversos personajes, librar guerras, asumir cargas paternofiliales...). Pero volvamos al lío, entre las peculiaridades de los brujos consta, que al realizar el ritual para obtener todas las habilidades propias de los mismos renuncian a sus emociones y sentimientos, convirtiéndose en seres puramente racionales. Precisamente aquí comenzaremos nuestro análisis. 


    La filosofía de Nietzsche ha sido bien llamada la "filosofía del martillo" (aunque perfectamente podría haberse llamado de la espada de plata, porque van a causar la misma destrucción). Este nombre es principalmente debido a la agresiva crítica que nuestro autor va a realizar de los valores de la tradición occidental, valores heredados de una larga estirpe de filósofos y pensadores que incluyen a autores de la talla de Sócrates, Platón o incluso el mismísimo Kant. El problema para Nietzsche es que estos autores han tratado de mostrarnos una realidad que no existe, una realidad basada en un supuesto "bien" y la promesa de inmortalidad que, por supuesto recogió el cristianismo en su doctrina. Para Nietzsche todos estos autores a los cuales denomina "tejedores de telarañas" nos hacen partícipes de sus mentiras tan solo por la cobardía de no ser capaces de enfrentarse a la hostilidad propia del mundo en el que viven. ¿Tejedores de telarañas... os va sonando el tema no? O nadie se acuerda de nuestras terribles amigas las Tejedoras? Va, veréis como esto va tomando forma en nada.

    Otro dato curioso de esta tradición es, y aquí es donde llega el bombazo, la anulación absoluta de los sentimientos y emociones a costa razón. Para Nietzsche este rechazo proviene de un fondo aún más amplio, el rechazo al cuerpo, la sexualidad y todo aquello que se derive de este. Precisamente por esto, la tradición nos incita a observar el mundo desde una perspectiva racional, libre de toda carga emocional que nos "ensucie" nuestra mirada. Recordemos precisamente que esta es una de las grandes peculiaridades de los brujos, la eliminación de sus emociones los convierte en elementos de erradicación perfectos, no tienen intereses físicos ni afectivos, son pura razón, ¿o no?

    Pues no, Geralt no es el caso, se trata de un brujo bien cargadito de emociones, de afectos... y de necesidades. Geralt se muestra como algo atípico dentro de este grupo, no solo en este sentido. Un brujo es un mercenario, alguien que vende su espada a cambio de la erradicación de monstruos, alguien cuya vida no le pertenece a él, sino a la mano que paga, en términos de Nietzsche, aquellos que viven su vida en función de los intereses dominantes sometidos a las promesas de inmortalidad, los esclavos. 

    Precisamente en relación a esto, Nietzsche divide el mundo en dos tipos de morales, la moral de los esclavos, el sometido, el obediente, aquel que vive su vida con los valores impuestos, un "camello" que carga en su espalda con todo aquello que le ha sido entregado.  Y por otro lado, la moral de los señores, aquello que imponen su voluntad y determinan su modo de vivir sin ser dominados por nadie. Estos últimos son recurrentes personajes de The Witcher, hablamos de: Emhyr var Emreis, Yennefer, Dijkstra y otros muchos que os estarán viniendo a la cabeza. 

    Curiosamente las figura del brujos es idónea para ser un esclavo desde el punto de vista Niezscheano: un estricto código, puramente racional y sometido a la voluntad del poderoso. Pero nuestro Geralt no es un esclavo, más bien todo lo contrario, Geralt de Rivia se encuentra constantemente lidiando con la cuestión de su propia existencia y el propósito de su vida como cazador de monstruos. Esta lucha se refleja en el juego a medida que Geralt se enfrenta a decisiones morales difíciles (¿recordamos la historia del Barón Sanguinario? ¡AGÜITA!) y dilemas éticos.

    Al igual que Nietzsche, Geralt se enfrenta a un mundo caótico y moralmente ambiguo, donde no existe una moral absoluta, sino infinidad de morales impuestas por los dominantes. El jugador se ve obligado a tomar difíciles decisiones que afectarán al curso de la historia y al destino de los personajes. Esta noción de tomar la responsabilidad de nuestras elecciones y aceptar las consecuencias es un elemento tanto en la filosofía de Nietzsche como en la narrativa del juego.  

    

    Y ahora la gran pregunta, ¿Qué es lo que realmente hace a Geralt diferente? Precisamente su voluntad de poder. Para Nietzsche, la voluntad de poder es una fuerza inherente a todos los seres vivos, una pulsión vital que impulsa a cada individuo a buscar su propio crecimiento, desarrollo y afirmación. Se trata de un impulso creativo y vital que busca expresarse y encontrar su lugar en el mundo (no, no estoy describiendo al protagonista del juego, sino el concepto de Nietzsche, ¿pero encaja, eh? Precisamente por esto, la voluntad de poder es la fuerza motriz detrás de todos los fenómenos naturales y humanos

    Ahora bien, hagamos una puntualización, Geralt tampoco es como Emhyr o Dijkstra, el encarna la autentica voluntad de poder que va más allá de esa moral de los señores que nos es impuesta a costa de falsas promesas y mentiras. La voluntad de poder no debe ser confundida con dominación o control sobre los demás. Nietzsche veía en la búsqueda del poder sobre los demás una manifestación de una voluntad de poder malentendida y corrompida, que surgía de la debilidad y la falta de autoafirmación (Esto se refleja en el juego en la debilidad de dichos personajes cuando pierden el control que creen tener).

    Para cerrar me gustaría terminar con una interesante reflexión. En "Así habló Zaratustra", Nietzsche propone la superación de los valores tradicionales y la búsqueda de nuestros propios valores morales. Precisamente esto queda altamente plasmado en el juego donde Geralt se encuentra con diferentes facciones, cada una con su propia visión del bien y del mal. Ante esta situación, el jugador tiene la libertad de elegir que alianzas formar y como actuar en función de su propio código moral, pero precisamente esta libertad moral tiene terribles consecuencias en el juego, y es que a veces, decidamos lo que decidamos, los resultados son terribles. La autentica pregunta que nos lanza The Witcher 3 es: ¿Crees que un mundo como el nuestro, un mundo caótico, terrible y agresivo, realmente puede existir el bien? ¿Es posible la convivencia y la armonía ante una realidad donde cada uno es artífice de su propia moralidad o, al menos en pos de la supervivencia, deberíamos someternos todos a una voluntad dominante? Cuidado con la caza de monstruos... podrías acabar convirtiéndote en uno. 

"La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el sufrimiento del hombre"

(Friedrich Nietzsche)

César A. Velázquez



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